Pantallas LED

Pitch, brillo y contenido

Lo que decide si la pantalla de su comercio se ve bien: cifras orientativas y qué comprobar antes de comprar.

← Volver al blog

Pantallas LED · Lectura de 6 minutos

En el primer artículo vimos las cuatro preguntas que deciden qué tipo de pantalla necesita un comercio. Aquí entramos en tres decisiones técnicas que separan una pantalla que se ve bien de una que decepciona: el pitch, el brillo y el contenido.

Un aviso antes de empezar: las cifras de este artículo son orientativas. Salen de lo que publican fabricantes y especialistas, y sirven para hacer buenas preguntas. La decisión final se toma viendo la pantalla en su sitio, con su luz y a su distancia.

El pitch: cuánta resolución necesita de verdad

El pitch es la distancia, en milímetros, entre un punto de luz y el siguiente. Cuanto más pequeño es el número, más fina se ve la imagen de cerca y más cara es la pantalla, porque lleva más puntos por metro cuadrado.

Una regla muy extendida sirve de punto de partida para valorar: aproximadamente un metro de distancia por cada milímetro de pitch, y el doble como distancia más cómoda. Aplicada a los casos típicos de un comercio:

PitchPuede empezar a valorarse desdeMás cómodo a partir de (aprox.)Situación típica
P1.5–P1.91,5–2 m3–4 mInterior, mostrador, escaparate en calle estrecha
P2.52,5 m5 mEscaparate con peatones en la acera
P3.94 m8 mEscaparate grande visto desde la acera de enfrente
P4.8–P6.65–7 m10–13 mFachada, banderola o pantalla en altura

Esa tabla se mueve según lo que se muestre. Con fotos y vídeo se tolera un pitch algo mayor; con texto pequeño hace falta uno menor. Y no todo el mundo ve igual: para un P2.5, por ejemplo, Planar sitúa la visión cómoda en torno a 4,3 m.

Cuidado con una regla que circula mucho: «la distancia es 10 veces el pitch». Esa cuenta da el resultado en pies, no en metros (Planar). Leída en metros, hace creer que se necesita un pitch mucho más fino, y más caro, del que pide el sitio.

Hay otra consecuencia que pocas veces se explica: una pantalla LED de comercio tiene menos píxeles que una televisión. Una pantalla de 2 × 1 m en P2.5 tiene 800 × 400 puntos; una televisión Full HD, 1.920 × 1.080. Eso no es un defecto, porque se mira desde más lejos, pero condiciona el contenido, como veremos abajo.

Si duda entre dos pitch, la mejor prueba es pedir una muestra o ver una pantalla instalada a la misma distancia a la que mirarán sus clientes.

El brillo: cuánto hace falta según dónde va

El brillo se mide en nits (candelas por metro cuadrado). Estos son ejemplos de lo que ofrecen los catálogos para cada ubicación:

Dónde va la pantallaBrillo en catálogo (ejemplos)
Interior de la tienda600–1.500 nits
Escaparate a la sombra1.500–2.500 nits
Escaparate con sol directoDesde unos 3.500 nits, según modelo y orientación
Fachada o exterior5.000–6.500 nits, con protección adecuada a la intemperie; compruebe por separado el grado IP delantero y el trasero

Son horquillas, no umbrales exactos. Lo que necesita su escaparate depende de la orientación, del tipo de cristal, de los reflejos y de las horas en que quiere que se vea.

Más brillo no siempre es mejor. Dentro de la tienda, una pantalla de exterior a pleno rendimiento deslumbra, y muchas trabajan muy por debajo de su máximo. Por eso importa menos el brillo máximo que poder regularlo: con un sensor de luz o con un horario que lo baje al atardecer.

El calor merece su propia línea. Un escaparate al sol funciona como un invernadero, y hay pantallas para ir detrás del cristal que solo trabajan hasta unos 40 °C (ficha de un modelo de LG, por ejemplo). Pida el rango de temperatura de trabajo y deje ventilación: el exceso de calor puede acortar la vida de las fuentes de alimentación y del resto de la electrónica.

Un detalle más, si espera que sus clientes graben la pantalla con el móvil: en vídeo pueden salir parpadeos o rayas, y depende tanto de la pantalla como de la cámara. Si van a grabarla, pida una prueba con un móvil antes de elegir el equipo.

El contenido: lo que hace que la pantalla funcione

Una buena pantalla con un mal contenido es un decorado caro. Estas son las pautas que más se repiten entre los especialistas en cartelería digital, como referencia:

  • Hecho a la medida de la pantalla. Como tiene menos píxeles que una televisión, el contenido se diseña a su resolución real. Un vídeo pensado para la tele, metido tal cual, puede perder legibilidad.
  • En su formato. Si la pantalla es vertical, el contenido también: un vídeo horizontal en una pantalla vertical puede perder legibilidad o mostrar bandas.
  • Poco texto y grande. Para pantallas que miran a la calle se suele recomendar unos 8–10 segundos por mensaje y muy pocas palabras en cada uno (itesmedia). El tamaño de letra se comprueba en la propia pantalla y a la distancia real: con un pitch grueso hace falta más tamaño del que parece.
  • Renovado. Cambie el contenido cuando cambien precios, promociones o campañas, y no deje el mismo durante meses: los clientes habituales dejan de mirarlo.

Y una pregunta práctica: cómo se carga. Lo más cómodo para un comercio es un reproductor que guarda los vídeos y los pone solo, con su horario, sin un ordenador encendido. El contenido se cambia desde el móvil o desde la nube. Antes de comprar, pregunte quién preparará el contenido y quién sabrá cambiarlo.

Antes de decidir: tres comprobaciones

  1. Vea la pantalla en condiciones reales. Una muestra o una instalación parecida, a la distancia y con la luz de su local, dice más que cualquier tabla.
  2. Pida la ficha técnica completa. Pitch, brillo máximo y si se puede regular, rango de temperatura de trabajo, frecuencia de refresco y si el mantenimiento se hace por delante o por detrás.
  3. Aclare el contenido desde el principio. Quién lo prepara, a qué resolución y cómo se cambia.

En el próximo artículo de la serie veremos lo que rodea a la pantalla: permisos, presupuesto completo y consumo.

Referencias

¿Quiere que miremos su caso?

Somos su equipo técnico local para instalar la pantalla: anclaje, estructura, montaje y puesta en marcha, con el soporte técnico del fabricante para la configuración.

Solicitar visita técnica