Lo que decide si la pantalla de su comercio se ve bien: cifras orientativas y qué comprobar antes de comprar.
En el primer artículo vimos las cuatro preguntas que deciden qué tipo de pantalla necesita un comercio. Aquí entramos en tres decisiones técnicas que separan una pantalla que se ve bien de una que decepciona: el pitch, el brillo y el contenido.
Un aviso antes de empezar: las cifras de este artículo son orientativas. Salen de lo que publican fabricantes y especialistas, y sirven para hacer buenas preguntas. La decisión final se toma viendo la pantalla en su sitio, con su luz y a su distancia.
El pitch es la distancia, en milímetros, entre un punto de luz y el siguiente. Cuanto más pequeño es el número, más fina se ve la imagen de cerca y más cara es la pantalla, porque lleva más puntos por metro cuadrado.
Una regla muy extendida sirve de punto de partida para valorar: aproximadamente un metro de distancia por cada milímetro de pitch, y el doble como distancia más cómoda. Aplicada a los casos típicos de un comercio:
| Pitch | Puede empezar a valorarse desde | Más cómodo a partir de (aprox.) | Situación típica |
|---|---|---|---|
| P1.5–P1.9 | 1,5–2 m | 3–4 m | Interior, mostrador, escaparate en calle estrecha |
| P2.5 | 2,5 m | 5 m | Escaparate con peatones en la acera |
| P3.9 | 4 m | 8 m | Escaparate grande visto desde la acera de enfrente |
| P4.8–P6.6 | 5–7 m | 10–13 m | Fachada, banderola o pantalla en altura |
Esa tabla se mueve según lo que se muestre. Con fotos y vídeo se tolera un pitch algo mayor; con texto pequeño hace falta uno menor. Y no todo el mundo ve igual: para un P2.5, por ejemplo, Planar sitúa la visión cómoda en torno a 4,3 m.
Cuidado con una regla que circula mucho: «la distancia es 10 veces el pitch». Esa cuenta da el resultado en pies, no en metros (Planar). Leída en metros, hace creer que se necesita un pitch mucho más fino, y más caro, del que pide el sitio.
Hay otra consecuencia que pocas veces se explica: una pantalla LED de comercio tiene menos píxeles que una televisión. Una pantalla de 2 × 1 m en P2.5 tiene 800 × 400 puntos; una televisión Full HD, 1.920 × 1.080. Eso no es un defecto, porque se mira desde más lejos, pero condiciona el contenido, como veremos abajo.
Si duda entre dos pitch, la mejor prueba es pedir una muestra o ver una pantalla instalada a la misma distancia a la que mirarán sus clientes.
El brillo se mide en nits (candelas por metro cuadrado). Estos son ejemplos de lo que ofrecen los catálogos para cada ubicación:
| Dónde va la pantalla | Brillo en catálogo (ejemplos) |
|---|---|
| Interior de la tienda | 600–1.500 nits |
| Escaparate a la sombra | 1.500–2.500 nits |
| Escaparate con sol directo | Desde unos 3.500 nits, según modelo y orientación |
| Fachada o exterior | 5.000–6.500 nits, con protección adecuada a la intemperie; compruebe por separado el grado IP delantero y el trasero |
Son horquillas, no umbrales exactos. Lo que necesita su escaparate depende de la orientación, del tipo de cristal, de los reflejos y de las horas en que quiere que se vea.
Más brillo no siempre es mejor. Dentro de la tienda, una pantalla de exterior a pleno rendimiento deslumbra, y muchas trabajan muy por debajo de su máximo. Por eso importa menos el brillo máximo que poder regularlo: con un sensor de luz o con un horario que lo baje al atardecer.
El calor merece su propia línea. Un escaparate al sol funciona como un invernadero, y hay pantallas para ir detrás del cristal que solo trabajan hasta unos 40 °C (ficha de un modelo de LG, por ejemplo). Pida el rango de temperatura de trabajo y deje ventilación: el exceso de calor puede acortar la vida de las fuentes de alimentación y del resto de la electrónica.
Un detalle más, si espera que sus clientes graben la pantalla con el móvil: en vídeo pueden salir parpadeos o rayas, y depende tanto de la pantalla como de la cámara. Si van a grabarla, pida una prueba con un móvil antes de elegir el equipo.
Una buena pantalla con un mal contenido es un decorado caro. Estas son las pautas que más se repiten entre los especialistas en cartelería digital, como referencia:
Y una pregunta práctica: cómo se carga. Lo más cómodo para un comercio es un reproductor que guarda los vídeos y los pone solo, con su horario, sin un ordenador encendido. El contenido se cambia desde el móvil o desde la nube. Antes de comprar, pregunte quién preparará el contenido y quién sabrá cambiarlo.
En el próximo artículo de la serie veremos lo que rodea a la pantalla: permisos, presupuesto completo y consumo.
Somos su equipo técnico local para instalar la pantalla: anclaje, estructura, montaje y puesta en marcha, con el soporte técnico del fabricante para la configuración.
Solicitar visita técnica