Cómo elegir la primera sin pagar de más: cuatro preguntas que deciden entre pantalla LED, monitor, transparente o tótem.
Si tiene un comercio y está pensando en su primera pantalla, la respuesta corta es esta: no siempre necesita una pantalla LED, y casi nunca la más cara. Lo que necesita sale de cuatro preguntas: para qué la quiere, desde dónde la van a ver, cuánto sol le da y dónde va a ir fijada.
Ojo con los nombres: una «televisión LED» es en realidad una pantalla LCD con luz LED detrás. Las pantallas LED de las que hablamos aquí están hechas de placas con miles de puntos de luz, se montan a la medida del hueco y se venden por metro cuadrado.
Si tiene prisa, empiece por aquí. Más abajo explicamos el porqué de cada fila:
| Si su caso es… | Empiece por mirar… |
|---|---|
| Escaparate pequeño, sin sol directo, que se ve de cerca | Un monitor profesional de alto brillo |
| Escaparate con sol y quiere que le vean desde la acera de enfrente | Una pantalla LED de escaparate, de alto brillo |
| No quiere tapar el escaparate | Una pantalla LED transparente |
| Quiere vender dentro, junto a la entrada o al producto | Un tótem o póster LED (pantalla vertical de pie) |
| Quiere que le encuentren desde lejos | Rótulo, banderola o pantalla de fachada, y antes, consulte qué permiso necesita |
Antes de elegirla, defina su objetivo principal. Una pantalla puede cumplir varias funciones; lo importante es saber cuál manda:
Una pantalla no llena la tienda por sí sola. Funciona cuando tiene un trabajo claro y un contenido que se renueva. Si todavía no sabe qué va a mostrar, resuelva eso antes de comprarla.
Una pantalla LED está hecha de puntos de luz. La distancia entre un punto y el siguiente, en milímetros, se llama paso de píxel o pitch: P2.5 significa 2,5 mm. Cuanto más pequeño es el número, más fina se ve la imagen de cerca y más cara es la pantalla.
Como orientación, muchos fabricantes usan una regla sencilla: un metro de distancia por cada milímetro de pitch. Es una aproximación, no una norma: el tamaño del texto, el tipo de imagen y la vista de cada persona la mueven. Lo importante es elegir la resolución que su cliente va a apreciar desde donde mira, ni más ni menos.
Tenga en cuenta también que estas pantallas suelen tener menos píxeles que una televisión. El contenido se prepara a su medida, con letra grande y poco texto.
El brillo de una pantalla se mide en nits, y es lo que decide si la imagen se ve o se ve gris. Una televisión doméstica, al sol de un escaparate, se ve apagada aunque esté encendida. Un escaparate con sol necesita una pantalla pensada para escaparate, con mucho más brillo que una de interior.
Ese mismo brillo, dentro de la tienda, deslumbra. Por eso conviene que la pantalla lleve sensor de luz o un horario que baje el brillo al atardecer.
Y no se olvide del calor. Un escaparate funciona como un invernadero: pida el rango de temperatura de trabajo que figura en la ficha técnica y deje la pantalla separada del cristal y con ventilación. Merece la pena mirar el escaparate a distintas horas del día para ver también los reflejos.
Es la pregunta que menos aparece en los catálogos y la que más condiciona la instalación. Cada ubicación pide algo distinto:
En todos los casos, compruebe dos cosas antes de comprar: que la pantalla se pueda reparar por delante si va pegada a una pared, y que la instalación eléctrica del local admita la carga.
Y una más: una pantalla que se ve desde la calle puede necesitar licencia del ayuntamiento, incluso detrás del cristal. Las reglas cambian de un municipio a otro, así que conviene consultarlo antes de comprar, no después.
Son casos tipo para orientarse, no recetas: cada local se decide en la visita.
Con las cuatro respuestas ya sabe qué tipo de pantalla mirar. Lo siguiente es una visita técnica: medir el hueco, ver la orientación, la pared o la fachada y el punto eléctrico.
Y cuando pida precio, pídalo desglosado: equipo, estructura o base, parte eléctrica, instalación, sistema de control y software, contenido, licencia y mantenimiento. Muchas ofertas solo incluyen la pantalla.
En los próximos artículos entraremos en detalle: cómo se eligen el pitch, el brillo y el contenido, y qué permisos, costes y consumo conviene prever. Más sobre cómo trabajamos en nuestra página de pantallas LED.
Somos su equipo técnico local para instalar la pantalla: anclaje, estructura, montaje y puesta en marcha, con el soporte técnico del fabricante para la configuración.
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